2018-05-29
El 28 de mayo de 2018 cumplen 100 años desde la creación de la República Democrática de Azerbaiyán, primera república parlamentaria en el Oriente musulmán.

Hace un siglo atrás, en esa fecha, con la adopción de la Declaración de Independencia, fue establecida la RDA, que incorporó los principales valores democráticos como el poder del pueblo, la igualdad de naciones, igualdad racial y religiosa, y fundamentales derechos humanos. Hoy los ciudadanos azerbaiyanos y nuestras compatriotas en todo el mundo celebran con mucho orgullo el centenario de la primera república.

Durante 23 meses de su breve existencia la RDA logró realizar pasos muy progresivos para el desarrollo del estado y bienestar del pueblo. Se crearon principales organismos públicos, se formó el gobierno, se inauguró el primer Parlamento nacional de Azerbaiyán, se adoptó la bandera, el himno y el escudo, el azerbaiyano fue declarado como idioma oficial, se creó el ejército nacional, se fundó la primera universidad del país, fue nacionalizado el sistema educativo, entre otras medidas importantes para el desarrollo ulterior de la nación. La RDA marcó también un mito en la historia como el primer país en el mundo islámico en conceder a las mujeres el derecho de voto y de ser elegido. 

Reconocido por la comunidad internacional, la RDA aspiraba a establecer relaciones de cooperación con todos países. Y gracias a esta estrategia de la RDA, Azerbaiyán logró convertirse en el sujeto del derecho internacional, lo que impidió que fuera posteriormente eliminado como un estado del mapa político del mundo después de la ocupación bolchevique en abril de 1920. 

Pese a que la RDA se cayó por la causa de invasión sin haber logrado todos sus objetivos históricos, nunca se olvidó la idea de independencia, grabada en las memorias. El pueblo de Azerbaiyán logró preservar muchos de sus atributos nacionales durante el período pasado. Azerbaiyán actual, que logró a recuperar su independencia en 1991, demostró su compromiso con sus antiguas tradiciones estatales y como el heredero político y espiritual de la primera República Democrática, adoptó su bandera tricolor, escudo e himno.

La exitosa política implementada por el líder nacional Heydar Aliyev recuperó esa memoria histórica y cultural de nuestro pueblo, desarrolló la conciencia de la identidad nacional y como resultado lógico, Azerbaiyán logró fortalecer su soberanía nacional e independencia.